Poliamoria.com

El comienzo de un clan de poliamoría

Aluilli

El término “grupo” o grupo de interés en poliamoría suele usarse para describir al conjunto de personas interesadas en el tema de poliamoría, que en reuniones sociales o por medio de la red intercambian sus puntos de vista; entre los miembros de estos grupos generalmente se desarrolla amistad y el interés común hacia la poliamoría, pero no necesariamente existen intereses personales, aunque en ciertos casos, pueden de ahí surgir relaciones de poliamoría. Ver grupos internacionales . Este artículo no trata sobre la integración de estos grupos. Ahora bien, ­¿cómo se describe al núcleo de personas donde existen o se pretenden relaciones de poliamoría entre ellas mismas?

Usamos el término “ clan ” para describir al conjunto de personas que aspiran o están implicadas en una relación de poliamoría bajo diferentes formas de interacción, organización, geometrías, cualidades y número de integrantes, los que pueden surgir de maneras accidentales e intencionales. Nos gustaría comentar precisamente el tema de las alternativas para comenzar un clan poliamoroso, donde se busca cultivar esta forma honesta y compartida de amor, intimidad y sexualidad.

Existen varias posibilidades para comenzar una relación poliamorosa.

1. Quizá lo más común es la transición de una relación monógama a una relación de poliamoría, cuando uno de los miembros emprende una nueva relación adicional alrededor de sí mismo, lo que entendemos como ‘V', donde cada una de las relaciones conforma una bipolaridad independiente, y donde los diferentes polos relacionados (puntas de la V) pueden guardar diferentes jerarquías y valores, pues su origen no es común sino resultado de la apertura de unos de los polos a una nueva relación --un nuevo enamoramiento digamos--, aún cuando la nueva relación se manifieste con honestidad tal como entendemos en poliamoría. Los antagonismos y jerarquías entre los diferentes amores, son algunos de los problemas comunes de este comienzo, provocando tensión alrededor del miembro central que buscará aliviarlo en la conciliación o bien, dividiendo sus esfuerzos hacia cada uno de los polos cuando son incompatibles. Otro problema surge cuando alguno de los polos permanece en la monogamia, pero más aún, cuando busca llevar la relación nuevamente a la monogamia. Este esquema de comienzo es aplicable a todas aquellas relaciones bipolares que esquemáticamente describimos como V, N, W, etc.

2. Otra posibilidad para comenzar un clan de poliamoría surge de la transición de una pareja que tiene una búsqueda común, en el entendido de una necesidad compartida o particular, hacia un miembro adicional o un par de miembros adicionales, por ejemplo, una pareja que busca otra pareja. Este comienzo parte al menos de cierto acuerdo común en la pareja inicial sobre ciertas características o cualidades deseables de la o las personas que buscan y de su manera de relacionarse. Al igual que el caso anterior, se presenta el problema de posibles jerarquías entre parejas preexistentes.

Aunque estas dos formas de comienzo pueden ser aplicables a grupos reducidos de personas, triadas, ternas, cuadras, etc., difícilmente son aplicables a agrupaciones de mayor tamaño, tribus, redes, familias combo, etc., cuando inicialmente se tiene esa intención.

3. Otra posibilidad, a la que queremos enfocarnos en este artículo, es cuando un grupo de personas poliamorosas buscan integrar un clan partiendo de aspiraciones, objetivos, valores y cualidades comunes, antes de emprender acercamientos de afectividad, intimidad y sexualidad --contrario a lo que acostumbramos, primero sexo e intimidad y luego le pensamos-- y donde la comunicación toma un importante papel de dinamismo constructor, implicando en esto, procesos de discusión y decisión, pero también técnicas creativas para consolidar las relaciones en todas las áreas y niveles. El proceso de integración requiere de esfuerzos iniciales comparativamente mayores a otras formas de comienzo de relación poliamorosa, pero posiblemente compensable por una estructura más favorable a la larga.

El comienzo puede surgir de una o varias personas interesadas en formar un clan, que acuerden una convocatoria inicial con cierto planteamiento para invitar a ciertas personas, conocidos, compañeros, vecinos, a un grupo de poliamoría en la red, o a un cierto público por cierto medio publicitario, etc. Si la convocatoria es abierta a personas que no son poliamorosas, el proceso implicará entonces, cierta introducción al tema de poliamoría, después del cual se irán destilando los intereses personales a este tipo de relación y en particular al clan planteado. Es importante que los candidatos al clan se consideren a sí mismos poliamorosos, esto es, que estén abiertos con honestidad y compromiso a relaciones amorosas y sexuales entre dos o más personas, esto es, que de entrada todos sean polis. Esta condición, tiene la ventaja sobre otras formas de comienzo de relaciones poliamorosas, el evitar que un monógamo se implique en poliamoría sin desearlo, como en el caso 1, arriba descrito, cuando un miembro de una pareja decide volverse poliamoroso y el otro es monógamo.

La convocatoria inicial debe ofrecer el planteamiento de ciertos ideales, valores y objetivos del clan como de ciertas cualidades de sus integrantes, y que además, puedan ofrecer cierta idea interesante para su integración. Las intenciones del planteamiento naturalmente evolucionarán por el propio proceso de auto-gestación, pues a lo largo de ese proceso seguramente se irán transformando y ratificando. Sin embargo, algunos valores o cualidades pueden ser condiciones fundamentales que difícilmente tendrán cambios, por ejemplo, la orientación sexual, el lugar de residencia, forma de vida comunitaria o independiente, el rango de edades, la condición o búsqueda de hijos, entre otras.

Aunque inicialmente tenemos referencia a las cualidades individuales de las personas que convocan la invitación a formar el clan, conforme surgen otras personas interesadas, se va formando una constelación de cualidades personales con las cuales tendremos que imaginar y en su caso experimentar, la interacción con nuestras propias cualidades, en un proceso de conocimiento interpersonal que tendrá un amplio desarrollo posterior, pero inicialmente del que se deriva en parte, el interés participativo. Tenemos de esta manera dos aspectos que modulan el interés por participar en el clan, el pensamiento que se deriva de la convocatoria y las personas que lo pudieran integrar.

Una vez que tenemos un grupo inicial de polis interesados en comenzar un clan poliamoroso es necesario convocar a las reuniones de trabajo y convivencia, que por su capacidad de comunicación, decisión e integración serán el eje constructor del clan. Es necesario establecer acuerdos básicos de diálogo para discutir ideales, objetivos, valores, cualidades, al igual que todos los temas que de ahí se irán tejiendo. Algunos acuerdos de diálogo pudieran ser: todos tienen voz y voto; participación de un moderador; cada quién habla por su persona, decisiones por consenso, etc. Es necesario también, establecer algunas prácticas de convivencia que abarquen entre otros: conocimiento muto, integración y desarrollo grupal, desarrollo de cualidades (sensibilidad, emotividad, cooperación, etc.), como también alentar el juego, diversión, y aquellos aspectos afines. Tenemos así dos ejes o prácticas constructoras, una de comunicación y otra de convivencia. Aunque esto parece un poco técnico, debe buscarse que sea interesante y divertido, sin embargo, la importancia radica cuando las prácticas conducen por la comunicación a acuerdos y por la convivencia a experiencias significativas . Dichos acuerdos establecerán objetivos y valores que definen y orientan el pensamiento y la acción futura del clan, pero adicionalmente se va conformando una noción personal de ese clan específico y su perspectiva futura --a qué le estamos tirando, digamos. A lo largo de estas prácticas iniciales, los participantes irán acercándose o alejándose del sendero del clan, y aún cuando decidan separarse, posiblemente conservarán parámetros para orientar el comienzo de sus relaciones subsecuentes.

Antes que los amores, sentimientos y afectos invadan la mente de los participantes, es necesario llegar a acuerdos sobre los temas fundamentales , afectividad, intimidad, sexualidad, jerarquías, habitación, vivienda, economía, hijos, procreación, paternidad, aspectos legales, etc. En algunos temas se puede llegar a un acuerdo con facilidad y sin mayor elaboración, pero otros, requieren profundidad, creatividad y tiempo para encontrar soluciones consensuadas. En algunos casos los acuerdos pueden ser muy simples, por ejemplo una terna, donde uno de ellos alterna pernoctas con cada cual, no hay hijos, hay apertura a otras relaciones externas, y sus economías son independientes. Otro ejemplo más complejo, es de las familias combo que plantea la Dra. Anapol, máximo 8 personas, viviendo juntos, no hay jerarquías de relación entre ellos (no hay parejitas preferenciales digamos), en algunos casos se tienen hijos o hay intereses reproductivos, padres solidarios con los hijos, fidelidad hacia el grupo, economías compartidas, entre otros. Ciertamente cuando los miembros del grupo planean vivir juntos, la interacción entre ellos es más compleja (no por ello es más complicada), lo que implica un mayor número de temas que tratar sobre la mesa, Sin embargo, si el grupo tiene la habilidad y la creatividad para encontrar soluciones y alcanzar acuerdos, la vida conjunta puede llegar a ofrecer mayores beneficios, tal vez, una vida más simple y con más tiempo para todos. Se observan en los sistemas biológicos y antropológicos un mayor enriquecimiento en la medida de su complejidad y diversidad, que igualmente podemos referir a la complejidad del clan poli. Los acuerdos iniciales sobre temas fundamentales ofrecen una orientación específica del clan donde todas las voluntades concuerdan y donde el entendimiento se ha clarificado, enlazando en ello la sinergia y la creatividad de sus prácticas de convivencia, y que en su mayor profundidad no solo orientan, sino buscan desarrollar todos los aspectos de la vida poliamorosa, de esta manera, por ejemplo, la intimidad no es sólo un fenómeno, sino el resultado de una práctica intencional y cuidadosamente desarrollada. Podemos así admitir, que el comienzo de un clan poliamoroso por la práctica de la comunicación y convivencia puede finalmente llevarlo a un desarrollo pleno. No olvidemos que aquí estamos sólo planteando el comienzo.

Decimos que el comienzo de un clan parte también de cualidades individuales de sus integrantes además de la aspiración a cualidades en la totalidad del grupo. En la individualidad enfrentamos características o cualidades que pueden ser determinantes, difícilmente transformables, y otras que son transformables por los pasos de la evolución individual. Sin embargo es necesario considerar que las cualidades no son fenómenos estáticos, sino dinámicos y que su manifestación depende de la interacción con otras cualidades propias como también de la interacción cualitativa con las personas. Tenemos por ejemplo, que la “alegría” de una persona tendrá manifestación en el fenómeno de interacción con otras personas o circunstancias. Aquí es donde podemos observar que las cualidades que manifestamos en cierta medida están relacionadas a un juego social, donde el clan poliamoroso y cada uno de sus integrantes en particular, coproduce para su actualización, y lo que en mucho podemos llegar a conocer en la experiencia personal y grupal por el ejercicio práctico de interacción y convivencia. No vayamos a dejarnos llevar por ideas de cualidades personales fijas, estáticas, de las que desconocemos sus juegos, chispas, frenos e interrogantes. Un sabio entendimiento de los fenómenos cualitativos implica la destreza para hacerlos florecer o disminuir adecuadamente, incluso precisamente cuando existen antagonismos. ¿Qué es la felicidad o el goce en un grupo como este? El entendimiento de la manera como el clan y la persona puede manifestar esa cualidad. De ahí, que la práctica de la convivencia tenga un trasfondo cualitativo donde la oportunidad de la cualidad es un logro intencional.

Lo relevante de la práctica de la comunicación radica: primero, en el desarrollo de una conciencia grupal , cuando los fenómenos se pueden observan asumiendo el interés del clan como propio aún cuando sea contrario al interés particular, pero sin perder la identidad individual; segundo, en la habilidad para idear procesos para tratar cada tema, sino también para desarrollar procesos prácticos para el desarrollo de habilidades y cualidades, y tercero, en la sinergia que se produce, llevando a todos los miembros a manifestar entusiasmo, creatividad, solidaridad, etc. De donde resulta, que las prácticas de convivencia, pueden orientar con mucho éxito el desarrollo de afectividad, confianza, amor, sensualidad, etc., que tanto nos interesan a los poliamorosos, y que en el fondo emanan de aquella misma habilidad para expandir la conciencia grupal, retro-alimentando positivamente al todo y a la parte, en el pensamiento y en la experiencia, en un circuito de comunicación y convivencia que coproduce al clan y a su forma de vida poliamorosa.

Vemos así, que esta manera de comenzar una relación poliamorosa nos lleva también al objetivo, de estar conectados sentimental, amorosa y sexualmente con otros, sin embargo, nos ofrece una estructura más sólida y desde donde su éxito pudiera ser más prometedor. Vemos también que la construcción de un clan poliamoroso es a la vez, simple y complejo, trasciende nuestras propias cualidades a cualidades grupales, que la nutren y enriquecen para integrar formas de vida más gozosas para todos, y que podemos admitir, serían difícil de alcanzar individualmente o por el núcleo básico de una pareja monógama, que en gran medida persigue la búsqueda de intereses particulares.

Hemos hablado de valores, propósitos y cualidades que abarcan conjuntos de nociones y objetivos deseables en el comienzo de un clan poliamoroso. Aunque los valores y propósitos que define un grupo resultan de procesos de discusión y decisión, resulta conveniente ofrecer un panorama de lo que podrían ser esos valores o propósitos a manera de ejemplos.

Ideales

Hemos hablado de la necesidad y conveniencia de establecer ideales, valores y propósitos, que abarcan conjuntos de nociones y objetivos deseables en el comienzo de un clan poliamoroso, sin embargo me parece necesario ofrecer un panorama sobre estos aspectos para aclarar sus implicaciones.

Los ideales comprenden anhelos personales y colectivos expresados en nociones genéricas. Los ideales no son estáticos, están sujetos a la dinámica de redefiniciones, profundidades, apreciaciones, y de resultados prácticos del propio grupo. La “honestidad”, por ejemplo, pudiera ser un ideal que implica la cualidad de rectitud en cada uno de los miembros como en las acciones del grupo. Ya que los ideales implican deseos o anhelos generales, resulta fácil que un clan pueda alcanzar acuerdos sobre ideales. Resulta conveniente que las definiciones, los conceptos e interpretaciones sobre algún ideal queden abiertas al devenir de futuras reflexiones individuales y colectivas, pues de ello se alimenta su aplicación específica.

Es importante observar que los ideales no acotan la aplicación de la noción, no implican compromisos, responsabilidades o tareas alguna. El ideal no responde a la pregunta, ¿honesto, ante qué? Sin embargo, el valor si responde a la pregunta y acota su expresión. Por ejemplo, honesto a “manifestar abiertamente todas las relaciones intimas y sexuales que mantenemos”, e implica en su acuerdo el compromiso a cumplirlo.

Comunicación no violenta, gentileza, flexibilidad, amistad, afectividad, amor, intimidad, sexualidad, alegría cooperación, compromiso, honestidad, confianza, responsabilidad, etc., podrían ser ejemplo de algunos ideales.

Valores

Los valores guían o estimulan el sendero de las acciones y la vida de un clan de poliamoría, expresan nociones donde hay cierta postura o compromiso específico, el cual los participantes asumen en mutuo acuerdo. Por ello, la toma de decisión sobre algún valor implica un proceso de discusión más amplio. Una vez tomado un acuerdo y compromiso, cualquier cambio implicaría nuevamente abrir el tema a la discusión; resulta así, que los valores tienden a ser más estáticos que los ideales.

En el proceso de discusión, se debe acotar el ideal o noción preguntando ¿ante qué aspectos o circunstancias específicas se anhela tal o cual ideal o noción? Es necesario acotar la responsabilidad, ¿cuál es el compromiso que implica? ¿Si el compromiso es factible? Todo ello considerando el interés individual y colectivo. Por ejemplo, si el clan guarda un ideal de “compersión” (el sentimiento de felicidad de saber que mis amores son felices al expresar y mantener amor entre ellos o con otros). El compromiso para buscar esa felicidad, implicaría la voluntad individual y colectiva para superarse en busca de ese sentimiento de felicidad, pero ante cualquier celo, implica también la necesidad de expresarlo , para buscar por la comunicación y la práctica , la manera de superarlo individual y colectivamente.

Entre algunos valores podemos mencionar:

Ejemplo de propósitos

Los propósitos son objetivos específicos que apoyados en los valores y deseos del clan, permiten precisar específicamente su intención estructural a largo plazo, y por ello, los propósitos enmarcan aspectos distintivos a donde pudiéramos encontrar afinidad o desafinidad con nuestros propios deseos o intenciones. Aquí es donde encontramos diversidad entre un clan y otro. Aunque los valores tienden a ser más estáticos o duraderos, por su parte, los propósitos son menos estáticos y pueden llegar a transformarse o redefinirse en la evolución del grupo.

La importancia de definir la intención del clan en sus propósitos, resulta de enmarcar con ello, la intención común de los participantes sobre algunos aspectos importantes; con ello se busca sumar las voluntades en un acuerdo consensual. Algunos de estos aspectos comprenden entre otros: la orientación sexual del grupo, el número y rango de edad de los adultos, la proporción entre mujeres y hombres, la pretensión de vivir juntos, y alrededor de qué lugar. Claro el habitar conjuntamente conlleva a otras definiciones de convivencia, economía, etc. Ciertamente, las cualidades personales se reflejan en la intención de aspectos para el grupo, y por ello algunas cualidades personales se vuelven requisito (i.e. no fumadores) y otras son más abiertas (i.e. sensibilidad artística).

Veamos como ejemplo algunos propósitos de un clan:

Ejemplo de metas

Las Metas son objetivos enmarcados en periodos de tiempo, y suelen también referirse a acciones del grupo, o procesos consecutivos. Podríamos imaginar un período de gestación donde precisamente estos valores, propósitos y objetivos logran su definición, un período necesariamente ligado a otras metas u objetivos posteriores donde muchos de los temas principales se discuten con amplitud y donde las relaciones avanzan en su desarrollo. Ciertamente un clan poliamoroso es una estructura que se ensambla al ir alcanzando o desarrollando objetivos o nociones, secuenciales y simultáneos, y que resultan de la capacidad, efectividad y dinámica del clan. Igualmente algunos objetivos son tomas de decisión tanto personal como colectivas; por ejemplo: el paso de la etapa de intención a la etapa de confirmación sobre mi participación en el clan; de la etapa donde decidimos vivir juntos a la selección del lugar apropiado y al día en que empezamos a cohabitar.

Conclusión

Es posible imaginar que muchos de los valores y objetivos planteados como ejemplos puedan ser favorables o desfavorables desde nuestro punto de vista, sin embargo, resultar interesante saber que existen temas muy diversos que requieren plantearse y discutirse, en mayor o menor profundidad según los intereses propios y del clan. De ahí resulta que el clan en su proceso de gestación deberá llevar una cuidadosa agenda temática, donde se van introduciendo los temas que requieren atención según sus propias jerarquías, y en la que en gran medida descansa su mutuo entendimiento y confianza.

Hemos visto que el comienzo de un clan poliamoroso partiendo de establecer valores y propósitos, no es un camino fácil o inmediato, requiere dedicación y tiempo, destreza y cultura de comunicación, pero a cambio posibilita una estructura más sólida y posiblemente más exitosa.

Hacer comentario

aluilli@poliamoria.com

nosotros | mapa | politica | correo | ©2005 poliamoría ac